Coges una pequeña bola, y de repente todo cobra sentido. Wizkid — el segundo capítulo de la historia de la bola mágica — es una aventura lógica de principios de los noventa que casi desapareció de las computadoras checas. Alguien la lanzó para DOS, pero hoy en día se sabe poco sobre sus creadores. La historia te sumerge en un mundo donde la magia y la lógica van de la mano.

Eres un mago sin nombre que debe atravesar varios reinos y resolver acertijos proféticos. El juego te guía de pantalla en pantalla a través de diálogos y entornos llenos de objetos. El objetivo no es correr y saltar — se trata de observar, pensar y combinar las cosas correctamente. Recolectas artefactos, hablas con personajes extraños, y gradualmente memorizas dónde pertenece cada cosa.
Los controles son simples — haces clic en la pantalla, seleccionas objetos y entornos. Pero el juego no te dirá exactamente qué se supone que debes hacer. A menudo te encontrarás en silencio y debes descubrir la lógica del mundo por tu cuenta. A veces es frustrante, a veces brillante — cuando finalmente tienes éxito, sientes que has logrado algo verdaderamente por ti mismo. Los gráficos son pixelados, simples, pero coloridos. No hay música, o es tan silenciosa que no la recuerdo. Lo que importa es que el juego sigue adelantándote — quieres ver el siguiente mapa, el siguiente rompecabezas.
Wizkid pertenecía a una era cuando los juegos no tenían miedo de ser modestos. No son ganadores de premios — son más como cosas acumulando polvo en un estante, esperando a alguien dispuesto a tomarse tiempo explorándolas. Hoy en día solo una minoría espera juegos como este. La mayoría de los jugadores quieren retroalimentación instantánea y objetivos claramente establecidos.
Si amas los viejos juegos de lógica y recuerdas los días cuando veías tu computadora como un museo imaginario sin mapa, Wizkid sigue siendo jugable. No te tomará mucho tiempo en un navegador o emulador, pero esas pocas horas te devolverán un pedazo de atmósfera que simplemente no se hace hoy en día.