No es el nombre más original para un juego que querrás jugar de vez en cuando en lugar de una y otra vez. Space Commanders de 1983 es un típico shooter arcade de la era informática, cuando menos era más — unos pocos sprites, un puñado de sonidos, y una regla: dispara primero o te disparan.

Estás sentado en algún tipo de nave espacial y tienes que sobrevivir oleadas de enemigos. Sin grandes historias, sin motivación — solo tú, tu arma, y un flujo interminable de algo intentando destruirte. El juego se desarrolla al ritmo clásico arcade, donde cada error te cuesta una vida y los reflejos importan más que la estrategia.
Los controles son sencillos — movimiento y disparo, nada más. Los gráficos se ajustan a su época: formas simples, colores minimalistas, sprites cuadrados sin brillo ni pulido. ¿Sonido? Si tienes una Sound Blaster o una tarjeta compatible, escucharás beeps y chasquidos que son tanto parte de la atmósfera como lo que te daña la audición después de una hora. Sin sonido es solo una sombra del juego — aburrido y silencioso.

Space Commanders tuvo su momento en los ochenta — los juegos arcade estaban de moda, cada ordenador necesitaba uno de estos shooters en su biblioteca. Hoy es principalmente un artefacto histórico, un testigo de una era cuando los gráficos se medían en píxeles y el gameplay era puro juego de reflejos sin adornos. La precisión científica no compraba nada si empeoraba el juego.

Si quieres volver a los primeros días de los videojuegos informáticos y no te importan los gráficos minimalistas, puedes jugarlo en tu navegador sin arrepentimientos. En realidad es bastante divertido durante diez minutos. Solo no esperes que te deje boquiabierto. Hay — y aún hay — arcades más interesantes por ahí.