Veredicto tajante desde el principio: Budo - The Art of Ninja Combat es lectura obligatoria para los aficionados a juegos de lucha de los noventa que no están en Mortal Kombat. Estos juegos nacieron en condiciones precarias, con presupuestos mínimos, y sin embargo tenían algo distintivo. Este es exactamente uno de esos.

Es un luchador directo con temática ninja y artes marciales orientales. Dos jugadores uno contra otro, en arenas sin magia llamativa, sin habilidades especiales. Solo dos personas (o criaturas) en una pelea tradicional sin tonterías modernas. El contenido es mínimo — unos pocos personajes, unos pocos niveles — pero el atractivo radica en lo que surge de esto: el crujir de los combos, perfeccionar tus movimientos, leer a tu oponente.
La mecánica es directa. Puñetazos, patadas, bloqueos. Sin movimientos especiales que requieran tres botones simultáneamente. Las animaciones de personajes son rígidas, los movimientos lentos, pero es precisamente donde ves la edad. Los controles coinciden con la era — responsivos, sin alboroto innecesario. El eco de impactos y sonidos de patadas son típicos de mediados de los noventa, cuando cada PC sonaba como una zona industrial al amanecer. Los gráficos son modestos, las figuras jugables pixeladas y sin pretensiones — ahí reside su encanto.
Hoy lo ves como un monumento a una época. No era refinado, no era llamativo, era práctico. Los juegos de lucha de ese tiempo no se trataba de ser el más rápido o preciso — se trataba de pasar una noche de viernes en casa de un amigo con una cerveza y averiguar a quién podías vencer. Budo encaja perfectamente en esa categoría. No es Street Fighter, pero tampoco es un desastre.
Jugar hoy significa volver a una época cuando los juegos de lucha no se hacían con cuatro niveles y ochenta MB de animación. Media hora en tu navegador te da una idea de lo que la gente jugaba cuando Quake y Doom dominaban las oficinas y la industria de juegos aún no estaba segura de qué haría a continuación. En sitios retro encontrarás emulación, y unos pocos minutos te dirán todo lo que necesitas saber.