La estación Novalis apenas despierta y tú estás aquí para averiguar qué pasó. Sentient es una aventura point-and-click de 1997 que te encierra en una estación espacial llena de secretos y de relaciones que se desmoronan entre la tripulación. Es una historia detectivesca de ciencia ficción en la que tienes unas pocas horas para descubrir la verdad, antes de que todos se alíen o salgan disparados al espacio.

Asumes el papel de un agente recién despertado de la hibernación. Tu tarea es simple: hablar con los miembros de la tripulación y averiguar qué va a ocurrir durante los próximos tres días. Los detalles están sampleados de fotografías y las voces grabadas una a una; aquí no hay normalización sintética, solo algo parecido a recortes de periódico digitalizados y grabaciones en cinta. Todo el sistema depende de que tengas tiempo para enterarte de las cosas antes de que ocurran, o después de que ya hayan pasado.
Juegas haciendo clic, moviéndote por la estación y reuniendo información. Todo consiste en entrelazar conversaciones directas y deducción lógica. A veces te encuentras en situaciones en las que sabes algo que tu interlocutor no sabe, y eso puede cambiar el rumbo de la conversación. Los gráficos son borrosos y saturados de ruido digital, los sonidos están distorsionados y suenan artificiales, lo que le da al conjunto un encanto extraño, casi inquietante. Los controles son sencillos, pero a veces te quedarás dando vueltas por los mismos sitios, esperando el momento justo en que una persona esté disponible.

Sentient es interesante sobre todo por lo que hace de forma diferente. Aquí no hay gráficos vistosos ni narrativa grandilocuente. Es como leer un memorando frío o escuchar las noticias de la radio del futuro. El tiempo te ha alcanzado: el 3D no está renderizado, sino compuesto de forma fotorrealista, y el sonido recuerda a las viejas videoconferencias.

Querrás darle una oportunidad hoy si buscas algo que no se siente en las aventuras modernas: la tensión del tiempo que se agota y de no saber qué va a pasar. No es un juego para todo el mundo, es algo meditativo, incluso aburrido a ratos, pero es precisamente ese peso del tiempo y la incertidumbre lo que lo hace inolvidable. Funciona bastante bien en el navegador y te sorprenderá todo lo que consigue en un espacio tan pequeño.