Landstalker: The Treasures of King Nole fue desarrollado por Climax Entertainment y publicado por Sega para Mega Drive en 1992. Es un juego de rol de acción isométrico en el que manejas al cazatesoros Nigel, en busca del legendario tesoro del rey Nole.

Lo que distingue a Landstalker de la mayoría de los RPG de consola de la época es su énfasis en el espacio. El mundo está construido tridimensionalmente, y gran parte del juego no consiste en combatir, sino en moverse: saltar entre plataformas, arrastrar cajas y cofres, buscar rutas a través de los precipicios, averiguar cómo llegar a una repisa que parece inalcanzable. El combate es directo y sencillo: tienes la espada desde el principio y los enemigos se derriban cuerpo a cuerpo.
Esa perspectiva isométrica es también el mayor problema del juego. Calcular con exactitud dónde se encuentra tu personaje respecto a la plataforma de abajo es difícil sin una sombra de referencia, y muchos saltos fallan no porque el plan fuera erróneo, sino porque se interpretó mal la profundidad. Cualquiera que haya jugado a Landstalker conoce esta frustración; es la principal razón por la que a algunos les encanta el juego y otros lo apagan al cabo de una hora.
Todo lo demás es excelente. Los diálogos son divertidos, el mundo tiene personalidad propia, la música está por encima de la media, y el juego no te lleva de la mano: el mapa es más abierto de lo habitual para la época.
Landstalker fue un éxito de crítica y de ventas, y su huella sigue presente: Dark Savior y, sobre todo, Alundra se consideran sus sucesores espirituales. Un spin-off, Lady Stalker, llegó a la Super NES en Japón en 1995; una secuela directa que estaba planeada se canceló, y Nigel apareció más tarde en Time Stalkers. El juego se ha relanzado en la Consola Virtual de Wii en 2007, en la Mega Drive Mini en 2019 y en Nintendo Classics en 2023.